La magnitud del eclipse

Por primera vez en sus 20 años de vida el satélite Maslow se averió por un exceso de radiación en el cinturón de Van Allen. Fue un hecho sin precedentes que dejó completamente translúcidas nuestras pantallas de grafeno. Las microondas quedaron fulminadas en la ionosfera y los nanochips de la facultad no recibían señal alguna. […]

Visto 364 veces40

Volveré a dormirme

Con mi teléfono móvil filmaba a un tipo escurridizo como una ardilla, lo perseguía por las calles como si de él dependiera mi vida. Se paraba en seco, se volvía hacia mí y se despachaba a gusto sobre algún asunto que no recuerdo pero que me hacía sentir muy feliz. Le escuchaba admirado, con la […]

Visto 226 veces7

Una velada magnífica

Sólo los elegidos deciden su muerte y se convierten en héroes. Por eso redactó su propia esquela y a hurtadillas pegó copias por el pueblo. ✞ Sr. Fulanito de ***, criatura de Dios, nieto, hijo, esposo, padre y abuelo (tirano y opresor) decidió acabar con su vida hoy mismo, en un acto generoso que conocerán durante el […]

Visto 313 veces12

La patita

La próxima vez que me la pidan la voy a dar a la primera, sin sacar la lengua como un idiota y mirando para otro lado con desdén. Así  comprenderán que no la doy por gusto, sino porque no puedo evitar no darla. «¡Mal hecho! – dirán algunos tirando de manual -, hay que tener […]

Visto 902 veces22

Únete a él

Su peor enemigo tiene su mismo nombre. A fuerza de repetirlo y maldecirlo se ha olvidado de semejante coincidencia. Y al recalar en este importante detalle y, a la vez, darse cuenta de que nunca, jamás, ha creído en las coincidencias ni en las casualidades, comprende que los nombres que son únicos sirven para esclarecernos […]

Visto 558 veces20

Lo que más extraño es mi sombrero

Era un sombrero de copa alta, hecho de piel de castor y de dimensiones extraordinarias. En un doble fondo ocultó siempre documentos inconfesables y dinero de dudosa procedencia. Pertenecía a un tipo desgarbado, de seis pies de alto, cuya sombra hacía desmayar a las damas, llorar a los niños y aullar a los perros. Pasado […]

Visto 667 veces20

Incendio

Apenas tenía quince años cuando la conocí. Dentro de las tierras del amo ocupábamos una pequeña parcela cercana al río, a pocos metros de los alambres de la finca. Nuestra labor básica era abastecer de leña seca la chimenea del señor. Por eso mi casa materna almacenaba troncos por todas las esquinas y por eso […]

Visto 883 veces20

En el hoyo

Había cavado el pozo olvidándome del propósito inicial de mi trabajo. Una vez dentro, todo empezó a tener sentido. Las nubes eran auténticas, recortadas por aquel halo de tierra no tenían posibilidad de ser comparadas con ninguna otra forma a la vista. Y el sol, que apenas veía de lleno más de cinco minutos, transitaba […]

Visto 833 veces21

Silencio, por favor

Parte de forma tosca la langosta y no es capaz de hincarle el diente sin saltarse la etiqueta. Se chasca los dedos en la sobremesa y no dice ni pío de Brahms, ni de sus variaciones para piano sobre un tema de Paganini. Le han conseguido un concierto pero no está dispuesto a agradecerlo. Ni […]

Visto 799 veces23

Tres, dos … uno

La vida apremia cuando se la espera demasiado. En mi caso he llegado al extremo de tener que contar para vivir ilusionado. Mantener la distancia supone tres segundos, dos a lo sumo. Así que siempre busco un punto fijo con la mirada y si cualquiera que me precede lo alcanza, entonces acelero la marcha y […]

Visto 1.386 veces32

Superviviente

El capitán no se dejó amedrentar y no hizo llamada de socorro alguna, no gritó ni todo a babor, ni mujeres y niños primero, ni sálvese quien pueda, ni sed valientes, ni que Dios os bendiga… O le fallaban las palabras al ver aquellas caras agarrotadas con terroríficas expresiones, o el barco -en su humilde […]

Visto 1.403 veces31

Que no es necesario llegar a lo más alto para subir demasiado

Me perseguía una cuadrilla de hechos tangibles, ese tipo de cosas que a diario nos impiden soñar con humildad, como un despertador de campanillas con patas. Ni atándome los zapatos en un solitario callejón me libraba del acoso. Si no era el despertador, teléfonos gigantes, con exasperantes timbres y notificaciones, aplastaban mi vida a su […]

Visto 1.197 veces26